Programa Para Sentirte Cuidada, Centro Social San Antonio

 

Esta experiencia en el Centro Social San Antonio (SERCADE) de Zaragoza fue avalada por la Fundación Pontificia Schola Occurrentes.

El Estudio exploratorio cualitativo de una intervención piloto Para Sentirte Cuidada con Atención Plena y Compasión” se desarrolló durante ocho meses con 16 madres inmigrantes en situación de vulnerabilidad social.

El objetivo fue crear entornos de cuidado y compasión que ofrecieran a las participantes experiencias de sentirse acogidas, valoradas y acompañadas. A través de prácticas de atención plena y compasión se trabajó el bienestar personal, la regulación emocional y la mejora de las relaciones familiares.

La investigación, de carácter cualitativo, permitió escuchar las voces y vivencias de las mujeres, recogiendo sus testimonios sobre los cambios percibidos en ellas mismas y en sus hijos. Los resultados mostraron un impacto muy positivo en la reducción del malestar, en el fortalecimiento de la autoestima y en la construcción de un clima familiar más sereno y afectivo. Este estudio constituye una aportación innovadora en la creación de espacios compasivos aplicados a colectivos vulnerables, confirmando su valor tanto a nivel personal como comunitario.

Descarga AQUÍ el estudio completo.

» Equipo: Carmen Jalón, Laura Pina (Horeb) y Mari Carmen Erlac, Trabajadora Social del Centro San Antonio.

Destinatarias de las participantes: Madres jóvenes con hijos pequeños y/o adolescentes, en situación de riesgo social.

Procedencia: Latinoamérica y Marruecos.

Metodología: Prácticas de 5 minutos de interioridad, Masajes Mindfulness (técnicas de Atención plena y Compasión) y Gamificación.

 

EXPERIENCIAS COMPARTIDAS POR EL GRUPO DE MADRES, después de participar en varias sesiones del Programa.

» La convivencia con mis hijos mejoró mucho, les enseño lo que aprendo en el curso y es importante ver el control de ira que tienen mis hijos y me doy cuenta de la importancia de ello en mi hogar.

» En mi casa, pongo música para bailar todos, aplico lo que me enseñan en el curso. Observo que mis hijas sienten muchas emociones y se llenan de alegría. Eso es importante para mí.

» Pongo la mano en la respiración, como nos enseñaron, cuando me siento con mucha ansiedad, con ganas de llorar, cuando tengo muchos pensamientos, igualmente lo hago con mis hijos, cuando ellos están molestos, cuando lloran, cuando están enfadados.

» Hace un año que no veo a mis hijas. Me encuentro mejor, tranquila, relajada. Antes muy alocada, con muchos pensamientos, ahora tengo un cambio de actitud. He controlado los pensamientos del pasado que me hacían mucho daño y me producían enfado y agresividad, el estar separada de mis hijas, ahora, lo vivo de otra manera, con más paz.

» Los efectos son impresionantes, hoy soy más consciente en usar los recursos que nos dieron, el anclaje para cuando estoy mal, la respiración antes de actuar frente a los problemas, los masajes que me cambiaron la vida y me relajan muchísimo, los bailes que me llenan de energía cada día. A mis hijos les pido que respiren antes de responder cuando pasa algún incidente y todos aportamos y compartimos momentos como masajes, bailes, respiración…Trato de que ellos aprendan lo que me enseñan.

» Si, se ha podido mejorar la situación con la niña. He podido notar que ha controlado mejor sus rabietas y está un poquito más obediente con lo que se puede trabajar mejor con ella. Me he sentido mucho mejor porque me he sentido más aliviada de cargas y me he sentido mucho mejor conmigo misma porque me he valorado.

» Un día llegó tarde mi hija, me enfadé, gritaba y me atoraba. Fui consciente y entonces, me dije a mi misma: no, no, voy a respirar y entonces, en vez de seguir gritando, le pedí una explicación. He aprendido a ser más consciente y a controlarme.

» El más pequeño pregunta mucho, y es muy insistente, a todas horas. El otro día, su hermana le contesto gritando que le dejara ver la tele y él le respondió: oye no me grites que yo no te grito. Todos están aprendiendo a respirar y en este sentido nos ayudamos todos. Cuando me ve nerviosa también me lo dice a mi: mama no grites, cálmate, respira”.

» Desde hace dos meses tiene a sus dos hijos detenidos en la prisión de Zuera. Tiene que dejar a su madre sedada en casa para poder venir, pero nota que le va también que lo hace. Y a su madre con alzheimer. Con la primera sesión individual notó un cambio importante en el cuerpo.  Los músculos se me aflojaron bastante, llevaba 4 meses que mis hijos estaban en Zuera y yo lo estoy asimilando poco a poco”. “Desde hace dos meses, caí en picado y estas sesiones durante este mes, me han favorecido bastante. Me siento muy contenta, para mi tienen mucho valor. Ahora me veo con otro semblante. Me siento descargada y con ganas de hacer muchas cosas. Antes no tenía ganas de hacer nada. Al día siguiente sigue manteniendo la energía espiritualmente hablando. 

» Siente que su corazón está más abierto y se siente mejor… cuando se repite la frase “Tranquila…todo irá bien”, con la mano sobre el corazón al final de la sesión de masaje, antes sentía como un tapón en el corazón. Se ha sentado con su marido y le ha guiado como hacemos durante la sesión individual, ella se sentía genial. El marido le ha dicho: ¡qué bien sienta! Sus hijos sentados mirándoles asombrados callados. Tiene2 hijos de 2 años. Ha recibido 2 sesiones del Programa.

» Con mis hijos en casa sí que lo he hecho esta práctica de respiración, la técnica del minuto. Les he explicado: para calmarnos vamos a hacer una respiración subiendo los hombros y bajarlos de repente y luego los bajamos despacito. Y les gusta. Tiene 3 hijos de 3, 7 y 12 años. Es la segunda sesión segunda del Programa.

» Han solicitado asilo político. Cada día vamos a la Almunia para ver si nos cogen para la recogida de fruta. estamos esperando, con su marido a que les contratan desde las 7am. a 7 pm. pero casi nunca llegan a hacerlo. Un día, esperando bajo el sol en pleno verano, me puse muy nerviosa, angustiada, con mucha ansiedad. Utilicé la respiración para calmarme tanto la ansiedad como los pensamientos: Me centré en mi respiración, en mi anclaje. En un momento dado, empecé a llorar mucho y de nuevo, centrándome en mi anclaje, me calmé. También mis pensamientos. Como he practicado mucho, me funciona muy rápidamente, en cuanto voy al ancla, mis pensamientos que están en ebullición, se calman. durante varios meses, ha practicado centrarse en el ancla desde la primera sesión, durante unos seis meses. También practico con mis hijos. Les digo que respiren profundo, que cuenten hasta 10 y también les funciona. Con mi hijo pequeño cuando llora, le digo que haga las respiraciones y después el niño le dice que se encuentra mejor”.

» Su familia le cerró las puertas desde que llego a España y más porque su padre era maltratador. No entendieron que se viniera a España. El marido tiene ataques agresivos. Sus hijos le llaman “bipolar”. La hija habla de él en estos términos “este no va a cambiar”, y le dice que se divorcie.  Llevaba dos semanas en el programa y manifestó que se sentía “como si fuera otra distinta, como más positiva, más relajada, le hace sentir bien… siempre estoy con muchas tensiones, y muchos problemas”. Su marido habla muy fuerte. Ella ahora, le habla con firmeza y el hijo le dice: ¡qué bien mami! Llevando 5 sesiones, comenta que “le han pasado cosas, pero no se ha desanimado. El sábado el marido le dijo de ir a una comida el domingo con los compañeros de futbol. Conversó con uno de los amigos que había allí. Luego, ya solos, el marido le dijo que era una fácil con todos. Ella ser retuvo, se contuvo, y en vez de llorar como habría hecho, tal como siempre, fue consciente y se dijo a sí misma “no me vas a ver llorar” y se pudo contener y no lloró y se sintió muy satisfecha y con más fuerza de llevarlo tan bien. Tiene una hija adolescente aquí de 11 años, otro de 18, y un hijo en su país.

» Sí, he notado efectos de mi control. Cuando pasan situaciones o eventos difíciles, he utilizado otros recursos como el baile.

» De noche hacemos una danza celta que he aprendido durante las sesiones, que es muy suave y relajante, con mi hijo pequeño, que tiene mucha energía y es muy movido, con velas led, a la vez que respiran y le tranquiliza mucho. También comparto con él los momentos de baile y expresión con música tal como hacemos, para que se pueda expresar. Y le beneficia mucho, además de compartir juntos estos momentos. También pongo los audios y con mi pequeño nos ponemos en la cama recostados y en silencio escuchamos los audios que nos mandas de meditación”..